Un pequeño rincón para desconectar. En este piso para dos hemos conservado los elementos singulares originales (forjado de madera, suelo de pino) e incorporado algunos materiales tradicionales en los acabados nuevos. Las diferentes texturas y colores crean un piso con mucho carisma en el que se respira tranquilidad. Las baldosas de barro cocido y los azulejos tipo hidráulico recuerdan a la arquitectura tradicional valenciana, sin perder de vista que estamos en el siglo XXI.