Clientes / particular

La reforma de este piso en el barrio de Ruzafa nos ha permitido descubrir el forjado tradicional de vigas y viguetas de madera y aprovechar la altura total para crear dos dobles alturas que aportan riqueza a la vivienda. La primera doble altura permite comunicar el salón con un espacio de trabajo en la planta superior a través de una escalera ligera de madera y metal. La segunda doble altura nos ha ayudado a crear una zona de juegos en le dormitorio infantil y aprovechar el espacio de la escalera como almacenamiento integrado.

Además de descubrir las vigas, hemos dejado vistos algunos de los muros de fábrica de ladrillo originales, manteniendo una paleta de colores neutra en el interior y cuidando los acabados en todos los rincones.