En una cocina de menos de 6m2 cada rincón cuenta, por eso hemos hecho un diseño ajustado al espacio y muy abierto que permita el paso de la luz y aumente la sensación de amplitud. En la propuesta predominan los tonos neutros y luminosos, aunque incluimos elementos singulares como la campana y el salpicadero en colores oscuros que aportan contraste. Además, abrimos visualmente la cocina al comedor y al salón.

En el baño, también de pequeñas dimensiones, hemos seguido un criterio similar a la hora de redistribuir el espacio para aprovecharlo al máximo. Como antes, hemos elegido tonos claros y neutros, incluyendo además dos muebles de madera para dar una sensación de calidez a la estancia.