Este proyecto de rehabilitación de una bodega en el centro de Valencia requiere prestar una especial atención a los detalles, ya que a pesar de ser un espacio de a penas 40m2, conserva en su interior fragmentos constructivos de interés histórico. Tiene muros de mampostería y de fábrica de ladrillo, un fragmento de un arco de piedra y un pavimento antiguo de rasillas cerámicas rectangulares colocadas en espina de pez. Todo ello merece ser conservado y puesto en valor, puesto que también genera en el espacio una atmósfera única.